España: SOS Racismo afirma que los inmigrantes que cobran ayudas “son una minoría”

31 diciembre, 2011

Imagen Espana: SOS Racismo afirma que los inmigrantes que cobran ayudas son una minoria

Sostiene que los extranjeros tienen muchos más problemas que los autóctonos para acceder a prestaciones

Lo peor de un estereotipo es que no hay manera de evitar que se extienda. Y que, aunque esté basado en inexactitudes, termina convirtiéndose en cierto a los ojos de los demás. Una de estas certezas es la que sostiene que los inmigrantes están viviendo de las ayudas sociales en vez de trabajar. Esta idea se ha repetido tantas veces que se da por verdadera y ahora lo difícil es demostrar lo contrario.

Esto es justamente lo que pretende el estudio ‘Acceso de la población inmigrante en la Comunidad Autónoma Vasca a los servicios y prestaciones sociales’, fruto de una beca concedida por el Ararteko a Mugak, el centro de estudios e investigación de SOS Racismo Gipuzkoa. Desde el primer momento, los autores del trabajo no ocultan que su objetivo es el de echar por tierra la creencia de que «el colectivo migrante hace un uso intensivo de los servicios sociales, incluso un abuso de estos servicios». Su opinión, que consideran refrendada por los datos analizados, es que «no solo no se están beneficiando más, sino que tienen dificultades añadidas para acceder a las prestaciones».

Esta afirmación no es compartida por un sector de la sociedad vasca que no solo piensa que los inmigrantes sí que abusan de las ayudas sociales, sino que está convencido de que cualquier análisis o estadística que sostenga lo contrario es una pura mentira. En este grupo de supuestas falsedades se sitúa sin ninguna duda el estudio, cuyos autores son conscientes de la poca credibilidad que tienen para los ciudadanos entre los que «se ha instalado el discurso nacional-familista de ‘primero los de casa’». Se trata, afirman, de un discurso que aumenta a medida que avanza la crisis económica y en el que «la persona extranjera se identifica como el inmigrante pobre que consume recursos que la población autóctona considera propios, más que como generador de riqueza».

El efecto llamada

El estudio sostiene que «son una minoría las personas inmigrantes que se están beneficiando o se han estado beneficiando de las distintas prestaciones económicas» que ofrecen las diferentes administraciones. Es una minoría que, sin embargo, ha aumentado con el paso de los años «seguramente de la mano de su presencia en las estadísticas de exclusión laboral». Pero aún así, según Mikel Mazkiaran, uno de los autores del trabajo, el porcentaje de inmigrantes que se benefician del conjunto de ayudas sociales está por debajo de su presencia en la sociedad vasca.

Por lugar de origen, en 2008 más de la mitad de las prestaciones de este tipo fueron percibidas por personas de origen latinoamericano, seguidas de las procedentes del Magreb y las comunitarias. El hecho de que rumanos, marroquíes y colombianos ocupen las primeras posiciones en número de inmigrantes en Euskadi da argumentos a quienes piensan que muchos de ellos han llegado debido a un efecto llamada para cobrar ayudas sociales en vez de trabajar.

«Los estudios empíricos llevados a cabo desmienten este efecto». Los autores del informe aseguran que la población inmigrante «tiene unos niveles de ocupación bastante altos, aunque no siempre en situaciones de estabilidad laboral». «Incluso entre las personas que están en situación irregular, la mayoría está trabajando pese a que tengan entre ellas una alta cifra de paro en relación con el conjunto de inmigrantes».

A pesar de la crisis económica, que les está afectando especialmente, no parece que los extranjeros hayan cambiado su objetivo de trabajar por el de cobrar prestaciones. Para ellos, según el estudio, «percibir ayudas supone un retroceso en su proyecto migratorio». Por ese motivo, la gran mayoría de los inmigrantes en paro «estaba buscando empleo, lo que permite suponer que sus expectativas estaban más encaminadas al trabajo que a la subsistencia a través del cobro de ayudas sociales».

Y aunque pueda parecer lo contrario, cuando se deciden a solicitar prestaciones no siempre lo tienen fácil y se enfrentan a muchas más dificultades que los autóctonos. «La irregularidad administrativa, la falta de contratos de alquiler como requisito para acceder a la Renta de Garantía de Ingresos, o verdaderos problemas de derecho internacional privado que surgen a la hora de abordar la situación familiar en el país de origen, son algunos de los problemas añadidos que tiene el colectivo inmigrante respecto al autóctono a la hora de acceder a los servicios sociales», indican los autores del trabajo de investigación.

Endurecimiento de trámites

Por si fuera poco, el estudio destaca «el recorte y endurecimiento de los trámites para beneficiarse de los recursos», debido a la ampliación de los tiempos de empadronamiento y la limitación en el acceso a una buena parte de ellos a la población en situación jurídico administrativa legal».

No son los únicos obstáculos. Otra creencia extendida es que los inmigrantes obtienen pisos de VPO con una facilidad pasmosa. El estudio rebate este estereotipo al señalar que «son conocidas las enormes dificultades que el colectivo inmigrante tiene a la hora de acceder a una vivienda». «La mayoría -revela- vive en un piso, compartido o en solitario, seguida de quienes viven en una habitación alquilada o quienes disponen de habitación en el lugar de trabajo». Por el contrario, «es una minoría quien vive en pisos facilitados por asociaciones o en condiciones de marginalidad extremas».

Fuente: diariovasco.com


Compártenos y Síguenos!!:
  • Bitacoras.com
  • StumbleUpon
  • Google Bookmarks
  • MySpace

Previous post:

Next post: