Los años después del cáncer y la memoria de un niño que no se olvida

9 enero, 2012

Imagen: Los años después del cáncer y la memoria de un niño que no se olvida

Llego el verano de 1999 en Madrid y en agosto nos marchamos a la Playa en Huelva, para pasar como de costumbre el mes de vacaciones al lado del mar, me acuerdo que cogimos el coche y rumbo por la nacional IV de esas anchas carreteras que van al sur de España en Andalucía fuimos con la alegría de pasar aquellas vacaciones como siempre inolvidables para nosotros, parábamos en cada tramo de distancia en las gasolineras y autogrills, para tomar alguna bebida y picar algo por el camino, estábamos Roxi, Franki y Holy,  así llegando la tarde nos iba cogiendo la noche despejada del sur, siempre que miraba las estrellas me parecía tener  más  cerca  al cielo y a nuestras canciones de carretera íbamos tarareando al lado de los dos pequeños  que a veces  jugando gritando, hablando, riéndose, con su madre.

Por fin llegamos y nos instalamos casi no dormimos nos fuimos de frente a las olas del mar de la Playa de Matalascañas para pasar  los largos día de sol y de playa, nos la pasamos pipa como decimos en Madrid.

Sin embargo una mañana del 15 de agosto de aquel mes de verano  note a Frank mi hijo pequeño de 1 año y 9 meses con el ojo hinchado como si hubiera mal dormido o tuviera una inflamación, nos acercamos a un Centro de Salud y el medico nos dijo que era por la arena pero nada que nos hiciera sospechar de lo que vendría después, la fatídica noticia que les voy a contar. Bueno, así seguimos en la playa pasándolo bien divirtiéndose los niños y mi mujer, no puedo olvidar nada de ese pueblo que nos acogió muy bien en el Hotel.

En el restaurante y en los bares de paso siempre la idiosincrasia andaluza muy alegre y muy amable, por eso cuando estoy en Madrid siempre que encuentro una taberna andaluza me trae a la memoria esa comunidad que la recorrí palmo a palmo y de verdad siempre guardo buenos recuerdos de nuestras visitas como por ejemplo el palacio Omeya en Granada, que grandiosidad de la cultura española islámica para ser depositaria de la cultura de los primeros tiempos de la lejana Grecia y Roma, de la convivencia religiosa y de la multiculturalidad que se fue aparcando hasta la llegada de la fundación del nuevo Imperio español que es historia que podemos hablar en otro momento.

Llego el final de las vacaciones así que teníamos que volver a casa, recogimos nuestras cosas, hicimos las maletas, nos llevamos suvenires de la localidad y pusimos en marcha la máquina  y a toda mecha con el coche nos regresamos a Madrid a Alcalá de Henares, de vuelta por la nacional IV hasta encontrarnos con la nacional II, los niños cansados iban durmiendo en el trayecto paramos en mitad del camino pasando Despeñaperros  hasta llegar a un restaurant y gasolinera de la autovía, casi todos los que íbamos estacionándonos regresábamos a casa, la rutina nuevamente volvía a nuestra memoria, pero en fin todavía nos quedaba camino y mientras fuimos comiendo algo con los chicos teníamos toda la motivación de los días que iban quedando como recuerdo.

Siempre me acuerdo de Roxi de su atenta mirada y del comentario que me hacía de Franki, el ojo seguía hinchado y no bajaba ni se normalizaba como nos dijo el médico, así que con esa preocupación volvimos a subir al coche y coger la carretera,  continuamos  ya casi sin parar hasta llegar a casa, volvíamos a Alcalá de Henares la tierra de Cervantes al decir “del buen llantar y del buen riego”, buena comida y sobre todo buenos vinos.

La vuelta al cole de Franki en la guardería, estuvo yendo hasta que el jueves de aquella semana de septiembre le llaman a Roxi al teléfono móvil para citarla en la Guardería y el ATS le comenta y le dice “señora los ojos solo se tienen una vez en la vida y Franki los tiene muy mal desde que vino,  al su ojo del niño no le baja la inflamación y es mejor que lo lleve al médico”. Roxi me llamo muy preocupada, de que se lo llevaba a Franki al Centro de Salud, la médico de cabecera nos derivó al oftalmólogo pero revisándolo y pasando pruebas nos dijo;  que no le veía nada anormal pero más bien, mejor sería que los derive al Hospital Príncipe de Asturias.

Al día siguiente marcho Roxi con Franki al Hospital  para ser atendido en el  área de Oncología, llego ahí y lo que me conto Roxi me acuerdo de ello; llegamos a la cita y nos atendió el médico que los ausculto y tocándole el rostro y la cabecita del niño le dijo casi sin lugar a dudas que este niño tiene Histiocitosis X de Langerhans; cancer.gov una enfermedad rara que casi le toca a un niño como si fuera una lotería, de todos modos pasara al Hospital Niño Jesús para que lo atiendan y le hagan todas las pruebas del caso en Oncología. ¿qué hacer ahora?…

Aquel mes  de septiembre  nos encaminamos al Hospital del Niño Jesús y entramos a otro mundo desconocido de la rutina de la vida diaria a ser parte de los que luchan por sobrevivir al Cáncer y a todas esas enfermedades raras que atacan a la Humanidad y sobre todo a los niños que poco han conocido del mundo y de la vida pero que a nosotros como padres nos llena de alegría verlos crecer al lado nuestro  pero se convierte muchas veces en un calvario verlo todos los días enfrentarse a un fantasma como el Cáncer a quien no puedes ver porque cada día consumía el organismo de un pequeño como Franki.

El recuerdo de aquel Hospital el Niño Jesús en Madrid lo guardo como el mejor de los recuerdos porque si nunca hubiéramos llevado a Franki y las condiciones y posibilidades no estuvieran dadas en España, quizás hoy no estaría con nosotros, la salud es una inversión pública al servicio de la humanidad y así debe de ser para todos y en todo el mundo.

Siempre que paso por delante del  Hospital me recuerdo de aquella tarde cuando salimos con Franki y Roxi  de la atención de Oncología y casi con una pequeñísima esperanza  porque la doctora que llevaba su caso nos dijo con total sinceridad; si después de la evaluación y el tratamiento con las primeras sesiones de quimioterapia no responde la metástasis avanzara a las zonas blandas y sepa Ud., que solo tendrá tres meses de vida para que luego nos deje.

Suspiramos mientras Franki estaba en el centro, así que nos fijaron la fecha del viernes a primera hora para llevarlo e internarlo. Nos retiramos del Hospital y nos fuimos a comer con Roxi y Franki, ahí escuche unas palabras que nunca olvido cada día de mi existencia palabras que provenían del corazón de Franki, nos sentamos y antes de comer le dije; hijo solo tenemos que encomendarte a la ciencia médica y a Dios y al santo de mi padre San Martín de Porres y él me contestó diciéndonos “padre, padre ayúdame, ayúdame”, y a Roxi le vi llorar y me contuve pero cuando me acuerdo parece que lo estuviera volviendo a vivir otra vez.

A nadie le deseo que le pase lo que nos pasó a nosotros, es una tragedia todos los días, casi dos años viviendo en el Hospital del Niño Jesús en Madrid al lado de Franki, un nuevo escenario y otro concepto de la vida y de la salud, ahí en ese Hospital vivíamos con la solidaridad de todos y compartiendo en todo momento la tragedia de que había días en que amanecía un niño que nunca más volvía a despertar, se iban, nos dejaban aunque un día anterior estaban jugando como si no pasara nada, siempre le tenía terror cuando los subían a la tercera planta de oncología y solo era para esperar la muerte muy a pesar de todas las capacidades médicas y tecnológicas el cáncer vencía y se los llevaba.

Así que cuando pasamos ese tiempo y Franki supero la enfermedad a la que había que controlarlo durante varios años hasta que cumpliera los quince años fecha que hoy se acerca el día 20 de enero, está vivo y está con nosotros, pero los niños de aquellos años nunca más los volveremos a ver se fueron nos dejaron se despidieron para siempre.

Pero como un país como España puede darlo todo a su gente a sus niños para atenderles e intervenir en la salud pública, solo es posible cuando la inclusión social en el terreno médico es atendido por el estado como un bien común de todos y para todos, pero en estos tiempos de crisis parece que todo eso va ir recortándose cada día, se ira a endurecer las políticas restrictivas para la atención pública y la inversión pública en salud. No debería ser así nunca ni debería de retroceder a tiempos inmemorables  donde la salud y su atención era un privilegio y no un bien común de todos y para todos. Si mi hijo está vivo y cumple pronto en este mes los 15 años, es por ello por esa política pública en un Estado del Bienestar.

Ahora cuando vuelvo la mirada al Perú observo que la salud es un privilegio para pocos y no es un bien común con inversión y servicio público para toda la población y en especial para los niños, aquí se mueren por una tos, desnutrición  hasta por una fiebre, eso debe de cambiar ahora, cuando un país como el Perú tiene un crecimiento continuo del 6% anual y es mas lo tendrá durante esta década casi sin equivocarnos al afirmarlo, la salud sigue siendo una agenda pendiente, hay un caso que cada día que pasa me sigue sorprendiendo por los oídos sordos ante la situación de los niños con leucemia en el Perú, nosotros comprometidos con tareas solidarias ayudamos a niños a ser atendidos en España uno de ellos que no está con nosotros es Carlitos Cortez mi único y primer ahijado que después de un año y medio en el hospital del Niño Jesús no pudo superar la enfermedad y un día 23 de septiembre de 2007 nos dejó y fue cremado en Madrid.

Hay una mujer muy comprometida con estas tareas en Perú se llama María Dulanto  ella ha logrado que un programa Oncológico de un Hospital de los EEUU se instale en un Hospital público el Hospital Niño Jesús de Lima, se ha reunido con la esposa del Presidente Ollanta Humala, la Sra. Nadine Heredia pero todavía hay oídos sordos probable sean de la propia burocracia y deseamos si hay iniciativas así deberían de promover su atención y apoyo para viabilizar  porque así como la leucemia, el Cáncer es la segunda enfermedad en muertes en el Perú y sobre todo de los niños peruanos, ya no podemos permitirnos tamaña desatención hagamos algo si hablamos de inclusión social ello solo existe cuando es del interés público desde el estado que interviene en su resolución en favor de la salud que es un bien común de todos y para todos. Ojala no lleguemos tarde que sea pronto.

Espero que a través de del Diario Digital Migrante Latino llegue este articulo y sensibilice la política de salud en el Perú y  no se quede en la promesa incumplida de siempre.

Por: Dr. Carlos Jara Cuevas


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