USA: Joven para votar, adulta para morir en prision

5 noviembre, 2012

Imagen-USA: Joven para votar, adulta para morir en prision

Esta entrada ha sido escrita por Josefina Salomon, de la Oficina de Prensa del Secretariado Internacional de Amnistía Internacional. En ella nos ofrecen una perspectiva diferente de EEUU y de sus retos futuros.

Mañana se celebran las elecciones presidenciales estadounidenses. Durante estos últimos meses, hemos oído hablar mucho de las propuestas del actual presidente, Barack Obama, y del candidato republicano, Mitt Romney, en cuestión de economía, inmigración o política exterior. Pero nos ha llegado poco de lo que opinan sobre cuestiones básicas de derechos humanos. En Amnistía Internacional consideramos que Estados Unidos debería revisar políticas como la pervivencia, más de 10 años después, del limbo jurídico del penal militar de Guántamo; la aplicación extendida de la pena de muerte, las condiciones de reclusión extremadamente duras en módulos de alta seguridad y las condenas excesivas a menores. A menores como Jacqueline Montanez.

Jacqueline Montanez sabe dónde va a morir. Tiene 36 años y es la única mujer en el Estado de Illinois que cumple cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por un delito que cometió cuando era menor de edad.

En 1993 fue declarada culpable, junto con otras dos personas, de asesinato. Los crímenes tuvieron lugar en mayo de 1992, cuando ella solo tenía 15 años. A pesar de su edad, fue juzgada por un tribunal para adultos, y no por un tribunal de menores, que habrían tenido en cuenta factores como su juventud, el turbulento entorno familiar o su disposición para la rehabilitación.

Cuando se cometió el delito, era una adolescente que salía de una infancia de abusos físicos, sexuales y psicológicos. Fue criada por su padrastro, un temido y brutal “ejecutor” de bandas, que preparó a Jacqueline para que fuera su “soldadito”.

Desde los nueve años de edad comenzó a consumir drogas y alcohol, y finalmente se unió a una banda callejera, rival de la de su padrastro maltratador. Fue hospitalizada en varias ocasiones por sobredosis y crisis mentales.

Ahora, Jacqueline vive en una prisión para adultos. Después de pasar más de la mitad de su vida entre rejas, se ha convertido en una persona muy diferente.

Ha obtenido un diploma equivalente a la enseñanza secundaria, ha cursado casi todos los programas educativos y de formación profesional disponibles, y se ha convertido en adiestradora titulada de perros de ayuda para personas discapacitadas. Es tutora y mentora de jóvenes reclusas y participa activamente en los programas de servicios religiosos que se ofrecen en la cárcel.

“Hice lo que dicen que hice, pero no soy quien dicen que soy”, asegura. “No pasa ni un solo día que no desee que fuera yo quien hubiera muerto.”

En todo el territorio de Estados Unidos, aproximadamente 2.500 hombres y mujeres cumplen cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por delitos cometidos cuando tenían menos de 18 años. En ningún otro país del mundo se impone esta condena a menores de edad.

Condenar a una persona menor de edad a morir en la cárcel va en contra de los principios fundamentales de derechos humanos que reconocen la inmadurez de los menores y su capacidad especial para el crecimiento y el cambio .

Al encarcelarlos de por vida sin posibilidad de liberación, Estados Unidos vulnera el derecho internacional. Entre estas normas se incluye la Convención sobre los Derechos del Niño.

Estados Unidos no ha ratificado todavía este tratado (Somalia es el otro país que tampoco lo ha hecho). Este hecho refleja una falta de disposición más amplia de este país a ser parte en los acuerdos internacionales de derechos humanos y a respetarlos.

Rob Freer, investigador sobre Estados Unidos de Amnistía Internacional, asegura: “En la escena internacional, Estados Unidos afirma estar comprometido con los derechos humanos. De hecho, dice ser un paladín de tales principios. Sin embargo, sus afirmaciones no resisten un análisis riguroso. Sin cambios sustanciales en las leyes, las políticas y las prácticas, tales proclamas siguen estando minadas por los hechos”.

Esto es algo sobre lo que sin duda debería reflexionar el Presidente que elijan los estadounidenses, este “primer martes después del primer lunes de noviembre” de 2012. Es decir, mañana.

 

Fuente: blogs.elpais.com

 

 

Compártenos y Síguenos!!:
  • Bitacoras.com
  • StumbleUpon
  • Google Bookmarks
  • MySpace

Previous post:

Next post: