Espana: Los vecinos de Lavapies paralizan temporalmente el desahucio de Mohammad y su familia

6 noviembre, 2012

Imagen-Espana: Los vecinos de Lavapies paralizan temporalmente el desahucio de Mohammad y su familia

Dos horas antes del lanzamiento, recibimos confirmación desde el Juzgado de la paralización del desahucio de nuestros vecinos. En el mismo escrito donde se solicita la suspensión cautelar del desahucio, Banesto exige la apertura de un nuevo procedimiento dentro de quince días, lo que significaría, si los trámites siguen su cauce habitual, una nueva orden de alzamiento en el plazo de dos o tres meses. Desde el Grupo de Vivienda de la Asamblea de Lavapiés ya conocen el camino para volver a pararlo: luchando.

Los usureros del Banesto atacan de nuevo en el barrio de Lavapiés. Esta vez pretenden poner en la calle a Mohammad, su mujer y sus dos hijos menores de edad, de seis y un año respectivamente. El caso de la familia de Mohammad es especialmente sangrante. Arrendatarios desde el año 2010 de un piso de la calle Miguel Servet 21, pagaban todos los meses su alquiler de 400 euros a los propietarios. Sin comerlo ni beberlo, un buen día reciben en su casa una orden de desalojo del modesto piso en el que viven, una vivienda de escasos 40 metros cuadrados con serios problemas de habitabilidad. Los propietarios no habían podido afrontar los pagos de las cuotas de su hipoteca y el piso, después de la subasta, había pasado a ser propiedad de los prestamistas, el Banco Español de Crédito, S.A., en febrero de 2011. Entre febrero y diciembre de 2011 Mohammad siguió pagando el alquiler al antiguo propietario, mientras que el verdadero dueño del piso, el banco Banesto, se desentendía de cualquier responsabilidad en el acondicionamiento del apartamento. Ahora, en vez de asumir el contrato de alquiler de Mohammad y su familia, Banesto ha decidido que le resulta más interesante poner de patitas en la calle a dos niños, para así poder especular con dicha vivienda a su antojo.

El Juzgado de 1ª Instancia nº32 de Madrid, desatendiendo el recurso interpuesto por Mohammad, decidió fijar la fecha del desahucio para el próximo lunes día 5 de noviembre. Javier Ávila, el usurero que dirige la sucursal de Banesto en la C/ Sombrerete, donde estaba suscrita la hipoteca de los antiguos propietarios, mantuvo conversaciones con el Grupo de Vivienda de la Asamblea Popular de Lavapiés durante las últimas semanas, llegando a decirles el martes 30 de octubre que la paralización del desahucio era prácticamente segura. Sin embargo, al día siguiente se desdijo y les aseguró que no era posible, porque no concurría no sabemos qué aspecto legal y echó la culpa a otra usurera de su mismo banco: una tal Noemí Gallego, letrada adscrita al Departamento de Recuperaciones de Banesto, con número de teléfono 917622277 y correo electrónico ngallego@sx.actua.es. En definitiva, se negaron a conceder un alquiler social a nuestro vecino, y eso que éste tiene un contrato de arrendamiento en vigor en esa vivienda.

En estas circunstancias, desde el Grupo de Vivienda de la Asamblea Popular de Lavapiés decidieros pasar a la acción. No estaban dispuestos a que Mohammad se fuera de su casa y que encima les tomasen el pelo. El pasado miércoles 31 de octubre a las 11 de la mañana se dirigieron a la sucursal de Banesto donde estaba suscrita la hipoteca, en la C/Sombrerete de Lavapiés, y pidieron volver a reunirse con el director, para que por lo menos les diera una cita con los sujetos que supuestamente habían tomado la decisión de no paralizar el desahucio. La respuesta del director, Javier Ávila, fue cerrar la sucursal y llamar a la policía, que en un buen número se personó en el lugar y se dedicó durante más de una hora a actuar como la seguridad privada del negocio: bloqueaba la puerta a los clientes, les informaba de que la sucursal estaba cerrada, les recomendaba acudir a otras sucursales cercanas…

Los vecinos de la Asamblea Popular de Lavapiés, siguiendo su recomendación, se fueron de aquella sucursal y se metieron dentro de la oficina de Banesto de la Plaza de La Latina, donde realizaron un encierro de más de tres horas, sin que ningún representante del banco se dignase a establecer diálogo con ellos. Al salir de la sucursal, hacia las 15:30 p.m., dos de las furgonetas de antidisturbios que habían estado en la puerta de la oficina durante el encierro, empezaron a perseguirlos, hasta que varios agentes se bajaron de ellas y se pusieron a identificar indiscriminadamente a un grupo de gente que había participado en el encierro y a varias personas que pasaban por allí.

https://www.youtube.com/watch?v=ogbe9sRI3i4&feature=youtube_gdata_player

http://bambuser.com/v/3107628?s=sc

Pasado el día festivo, el viernes 2 de noviembre los miembros del Grupo de Vivienda volvieron a la carga. Desde las 11 de la mañana, un grupo de diez compañeros de la Asamblea de Lavapiés se encerró en la sede central de Banesto en la Avenida de los Poblados. Después de una hora de negativas, les dijeron que les concederían una reunión para tratar el caso. Mientras esperaban respuesta, otro grupo se dirigió de nuevo al feudo del señor Javier Ávila en Lavapiés, que volvió a responderlos mandando a la Policía Nacional y cerrando la sucursal, ante las protestas de sus propios clientes y los vecinos que se solidarizaban con Mohammad. De nuevo, ante la exagerada presencia de policía actuando como seguridad privada del banco, la gente de la asamblea decidió desplazarse. Esta vez fueron a la sucursal de Banesto en la Glorieta de Embajadores, donde estuvieron encerrados otra buena hora. Al mismo tiempo, un intrincado laberinto condujo a los compañeros encerrados en la central de Banesto hasta la cueva donde estaban algunos jerifaltes del negocio. Uno de ellos, el jefe del Área de Seguridad, acompañado de una mandamás del Departamento de Recuperaciones, una tal Teresa Briones, con número de teléfono 917622146, se comprometió verbalmente delante de Mohammed a que paralizarían el desahucio entre 15 y 30 días, para que al menos se pudiese abrir una vía de diálogo. Una vez recibida la noticia, los compañeros encerrados en la sucursal de Embajadores salieron de la oficina, esta vez sin identificaciones.

El lunes 5 de noviembre, un par de horas antes del momento previsto para el desahucio, un par de compañeros del Grupo de Vivienda de Lavapiés confirmaron desde el Juzgado 21 la paralización del desahucio. Por desgracia, en la petición de paralización cautelar hecha por el banco también se exige al juzgado la apertura de un nuevo procedimiento en el plazo de 15 días, lo que significará muy probablemente una nueva orden de alzamiento dentro de dos o tres meses.

Desde el Grupo de Vivienda de la Asamblea Popular de Lavapiés siguen apelando a la solidaridad de los vecinos del barrio, para que continúen presionando a Banesto hasta conseguir un alquiler social para la familia de Mohammad.

El teléfono de la sucursal 1230 de Banesto, al que se puede llamar para exigir un alquiler social y la paralización del nuevo procedimiento de desahucio es el 915287947 o  el 638658411230002.

El fax, al que se pueden mandar mensajes en blanco sobre negro es el 915305958.

La dirección, adonde podemos ir a demostrar que somos más que ellos: C/ Sombrerete 5.

El email del director de la sucursal donde estaba suscrita la hipoteca es javilade@banesto.es

El email y el teléfono de la letrada Noemí Gallego, que se encarga del proceso de desahucio contra Mohammad es: ngallego@sx.actua.es, 917622277.

El teléfono de Teresa Briones, en el Departamento de Recuperaciones de Banesto: 917622146.

 

 ¡Ni un desahucio sin respuesta en Lavapiés!

Fuente: lavapies.tomalosbarrios.net

 

 

Compártenos y Síguenos!!:
  • Bitacoras.com
  • StumbleUpon
  • Google Bookmarks
  • MySpace

Previous post:

Next post: