Video: El milagro holandes contra el paro juvenil

25 enero, 2013

Imagen-Video: El milagro holandes contra el paro juvenil

Las políticas activas contra el desempleo juvenil en Holanda están dando óptimos resultados.

En Rotterdam, estos jóvenes aprovechan un pequeño descanso junto a unos antiguos astilleros, que estuvieron dedicados a la construcción de submarinos.

Dentro de este edificio, rehabilitado como Escuela de Formación Profesional e Innovación Tecnológica, muchos jóvenes como Gillian, que tiene 18 años, desarrollan sus habilidades para adaptarse a una realidad en constante evolución, el mercado laboral.

Gillian trabaja para una empresa especializada en tuberías de precisión para barcos e instalaciones portuarias. Un trabajo que no admite errores. Por esta razón, Gillian pasa aquí una semana al mes para aprender en condiciones reales. Conocimientos prácticos y conocimientos teóricos perfectamente adaptados.

“Yo aprendo mucho aquí” —dice el aprendiz Gillian Remkes—. “En mi puesto de trabajo aprendo muchísimo… pero aquí en la Escuela de Formación Profesional aprendo además en una empresa. Cosas muy concretas, una gran cantidad de nuevas técnicas que no podría aprender en ningún otro sitio. La escuela y el trabajo son complementarios”.

“Como Escuela de Formación Profesional, la innovación es muy importante para nosotros y por eso también intentamos conocer las necesidades de las empresas. Vamos a las ferias sectoriales, allí compramos herramientas para actualizar nuestras clases y nuestras técnicas. Traemos todo tipo de máquinas e ideas que ponemos a disposición de nuestros alumnos y aprendices”, explica el supervisor de la Escuela de Formación Profesional Albeda”.

Para transformar estos astilleros en una Escuela de Formación Profesional se invirtieron 22 millones de euros cofinanciados por la Unión Europea y el Ayuntamiento de Rotterdam. “Puedo aconsejar a otros países para que intenten vender las prácticas profesionales a empresas que estén en su territorio” —señala el director de la Escuela de Formación Profesional Albeda, Michel van’t Hof— “porque la proximidad a estas empresas permite establecer una mayor relación con tecnología más avanzada, y estoy seguro, que esto ayudará a introducir la innovación en las prácticas profesionales”.

El 9,7% es la última cifra del paro juvenil en Holanda facilitada por Eurostat, la oficina estadística europea. Una tasa muy baja si, por ejemplo, la comparamos con otros países europeos como España, en donde alcanza el 57,6 por ciento entre los menores de 25 años.

El Ayuntamiento de Rotterdam ha adoptado la ‘Garantía Juvenil Europea’, un programa diseñado por el Consejo y la Comisión que intenta ofrecer a los jóvenes en paro, bien un puesto de trabajo o bien una formación. “A su vez los jóvenes en paro estarían obligados a aceptar las ofertas de trabajo que reciben y todo esto se hace en el mercado laboral real y en la economía real”, precisa el concejal de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Rotterdam, Marco Florijn. “En caso de no aceptar —concreta— “pierden las prestaciones sociales porque son ellos quienes tienen que buscarse un trabajo por sí mismos, no somos sus padres”.

El 9,7%. La cifras oficiales del paro juvenil en Holanda parecen extrarodinarias, pero la detrás de los números se esconde una realidad bien distinta como comenta el director del Centro de Estudios del Mercado Laboral, Wiemer Salverda: “Una de las diferencias que encontramos aquí es que a menudo los jóvenes que estudian y trabajan simultáneamente, tienen mini-empleos, en una proporcion diez veces superior a la que se registra, por ejemplo, en Italia”. “Y al mismo tiempo, durante la crisis económica, la tasa de jóvenes ocupados en Holanda se ha reducido en un tercio, incluso si hablamos de los jóvenes inmigrantes de origen, el número de trabajadores se ha reducido a la mitad”.

Veamos cuál es la realidad en un barrio del extrarradio de Amsterdam. Entre los jóvenes inmigrates el desempleo no está en el 9,7 por ciento —la media del país— sino que alcanza el 40 por ciento.

Un problema que tiene consecuencias. Genera depresiones y en ocasiones deriva en conductas antisociales que pueden desembocar en la delincuencia. Otro programa, dentro de las políticas activas de empleo, sirve para dar una nueva oportunidad a estos jóvenes, candidatos a un puesto de trabajo.

Yafutu: “No tengo trabajo y me muero de vergüenza. En la calle hay gente que a veces hasta me pegan y tengo que salir corriendo… No he tenido mucha suerte en mi vida”.

Fuente: euronews

 

 

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