Rubén H. Bermúdez: «Son necesarias más voces que hablen desde la negritud en un país tan racista como España»

3 febrero, 2015

por Javier Diaz-Guardiola

Con «Y tú, ¿por qué eres negro?», el madrileño Rubén H. Bermúdez «sale del armario» como persona de color y convierte esta realidad en sustancia artística. Pero no es su única implicación con la foto. Él es de los que «Darán que hablar»

Nombre completo: Rubén H. Bermúdez. Lugar y año de nacimiento: Madrid, 1981. Residencia actual:Madrid Estudios: Master en Fotografía y creación en EFTI. Cursando actualmente Master en Pensamiento y Cultura de los Pueblos Negros en la Universidad Complutense de Madrid Ocupación actual: Co-fundador y fotógrafo en Barriga Estudio.

Rubén H. Bermúdez: «Son necesarias más voces que hablen desde la negritud en un país tan racista como España»
R. H. B.

Bermúdez nos saluda desde su «selfie»

Qué le interesa. Me gusta definirme como fotógrafo, con toda la ambigüedad que esto implica. Me interesa la fotografía para contar historias, para opinar. Creo que es un medio con una gran fuerza expresiva y con la capacidad de comunicar a varios niveles y con profundidad. También me interesa estudiar los diferentes usos que hacemos del medio fotográfico o las relaciones que se dan entre imagen y poder.

Actualmente estoy trabajando en Y tú, ¿por qué eres negro?”, un proyecto que parte de la sospecha de que yo mismo sea descendiente de alguna persona que tuviera, entre los siglos XV y XIX, la desgracia de ser raptada en África y vendida como esclava en algún lugar de Extremadura. Me interesa una fotografía que invite al público a la reflexión y a la duda.

De dónde viene. En 2009, recién salido de la escuela, participé en varias exposiciones colectivas. Estuve en PHotoEspaña’09, compartí pared con Chema Madoz, expuse en galerías como Gatos de Marte, participé del nacimiento delfanzine 10×15 y me sucedieron cosas como que el Ayuntamiento de Tarazona me comprara obra.

«Si filtras en redes sociales, te entretienes con estímulos interesantes»
En aquella época estaba trabajando en una oficina; era diseñador gráfico en una gran multinacional y viví una crisis personal que me llevó a dejar el trabajo y viajar un poco. Durante ese lapso de tiempo me alejé de aquel fotógrafo que empezaba a exponer tras salir de la escuela y me encaminé hacia el fotógrafo que quiero ser.

Pero venir, venir, vengo de Móstoles

Supo que se dedicaría al arte desde el mismo momento que… No es algo que haya tenido claro. Siendo de clase trabajadora, uno duda de si este «salto al vacío» es un ejercicio de egoísmo infantil. Algo que te alivia la duda es el apoyo incondicional de algunas personas, y que quizá ya sea un poco tarde para hacer otra cosa.

Mi admirada Beatriz Lobo lo plantea muy bien en esta misma pregunta de su Darán que Hablar: «Debes trabajar durísimo a cambio de una posición social muy ambigua y nada fácil de entender». Añade no tener claro «que sea compatible con otros trabajos al uso»: «Es demasiado raro sentir que estas perdiendo el tiempo ganando dinero. Perdiendo tiempo de tu trabajo de verdad. Guardo mis mejores fuerzas para mis proyectos, no lo puedo evitar. En cualquier caso, tengo la certeza de que este es mi lugar».

Cuando lo leí me sentí bien.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el mundo del arte para «sobrevivir»? Algo que puedo considerar extraño por su violencia es trabajar gratis. La precariedad está bastante extendida entre mis colegas de profesión. El término sobrevivir es algo real entre muchos de nosotros. Algo ideal sería una solución colectiva impulsada por nosotros mismos. Crear una red cultural, de cooperación horizontal, que «hiciera posible generar un tejido social sostenible» (Olmo González lo explica muy bien en el post «Gajes del oficio» de su interesantísimo blog). Algo que también estaría bien sería llamar la atención de ese público que consume muchos productos culturales y que no se ha acercado aún a la fotografía; creo que nos entenderíamos. Personalmente, apenas he salido de «mi estudio», no puedo decir mucho, pero creo que igual deberíamos hablar mucho más sobre estas cosas.

«Los negros en España necesitamos un marco identitario, hacer memoria colectiva»
Algo muy extraño que he hecho para sobrevivir es convertirme en profesor. Tengo miedo a hablar en público, y, al principio, era un papelón. Pero una vez superados los primeros minutos me siento muy cómodo y extrañamente feliz. Ha ido bien, hago convocatorias de talleres en Materia Gris, un espacio de co-working de Madrid, y soy nuevo profesor de lenguaje fotográfico en la escuela MadPhoto. Hace no mucho hicimos un taller en el centro Dulce Chacón, con jóvenes de Villaverde, que terminó con una exposición colectiva a la que vinieron sus amigos y familiares. Le necesidad económica me ha descubierto algo de la fotografía: su transmisión en forma de clases, con la que también disfruto mucho.

Su «yo virtual». Utilizo mucho las redes sociales, me gustan. Si filtras un poco, te entretienes con estímulos muy interesantes y encuentras cosas en las que profundizar. También es una forma de conocer gente que hace lo mismo que tú (o cosas completamente diferentes). Si tienes acceso a internet, puedes conectarte con un mundo que de otra forma no tendrías posibilidad. A veces es agobiante y agotador. Mi yo virtual se basa en una página web (www.rubenhbermudez.com), y participación activa en mis perfiles de Facebook, Twitter e Instagram.

Tengo un blog que hace las veces de diario de investigación del proyecto Y tú, ¿por qué eres negro? La gente no deja de enviarme cosas que consideran útiles para el proyecto. Hace poco, gracias a su difusión, me escribieron afrodescendientes desde Colombia. Estas cosas son muy reconfortantes.

«Siendo de clase trabajadora, dudo de si mi “salto al vacío” es un ejercicio de egoísmo infantil»
He creado Playground-Photo, un espacio en la red donde fotógrafos proponen juegos para estimular el uso de la fotografía como expresión personal. La idea parte de una reacción al libro The Photographer’s Playbook, de la editorial Aperture, un volumen maravilloso, caro y en inglés. Se está materializando a partir de una llamada a la participación a través de las redes sociales. Ha empezado bastante bien, espero que se difunda, siga creciendo, y que construyamos entre muchos algo de juego y conocimiento fotográfico.
Sigo muchos sitios de fotografía como: CuatroCuerpos, SeekingMagazine, Cienojetes o Las Tres Preguntas.

Dónde está cuando no hace arte.Paso los días en un polígono de Vallecas, en un estudio junto a mis dos compañeros de aventuras. Hemos creado Barriga Estudio (@BarrigaEstudio). Somos un cineasta, un fotógrafo y un programador. Hacemos cosas con mucho mimo. Nos gusta decir que somos artesanos: hacemos documentales, filmes, vídeos para empresas, fotografía de estudio, fotografía fija y más cosas. Los clientes suelen quedar muy contentos con nuestro trabajo.

Pero antes de esta arriesgada aventura, estuve en muchos sitios, algunos muy simpáticos. Una vez estuve en un parque temático de dinosaurios haciendo fotos a familias subidas en un gran tyrannosaurus rex. Eran 12 horas al día, no cerraba en toda la semana, y creo que duramos 3 meses. Las impresoras eran un dolor de cabeza y había mogollón de niños y padres.

También estoy en la calle, manifestándome. Cuando reúno valor –últimamente, nunca– voy a hacer fuerza con la gente de la PAH y tratamos de evitar un desahucio entre los que estemos.

Qué se trae ahora mismo entre manos. Estoy completamente obsesionado con Y tú, ¿por qué eres negro?, un proyecto muy personal en el que me descubro como afrodescendiente y abordo mi negritud. Se podría decir que es una «salida del armario» como negro; digamos, una salida de la cueva. La premisa inicial del proyecto apunta hacia una investigación que debería llegar hasta mi ascendiente que fue esclavo o esclava en algún lugar del sur de la Península Ibérica.

«La construcción del otro la hace quien tiene el poder. Hay que rebelarse ante eso»
Dice David Jimenez, autor de Infinito o Versus, que cree que «las ideas y los proyectos maduran, y lo hacen gracias al propio proceso y a la reflexión personal en torno a ese proceso». Asumiendo esto como propio, desde una actitud muy receptiva y curiosa, creo que si tomo fotografías de manera constante y con intención podré encontrar claves que me ayudarán a hacer crecer, y quizá resolver, este proyecto. Vamos a ver qué va pasando. Por ahora me está llevando a muchos procesos, algunos catárticos, no faltos de inseguridades y de muchas, muchas contradicciones. La fotografía como excusa, otra vez.
Algo que estoy haciendo estos últimos días es preparar la convocatoria de La New Fair. Mi propuesta va un poco a modo de Kerry James Marshall que, desde un punto de vista afroamericano, opina sobre la importancia de las imágenes en los museos que, en cierto modo, nos dicen lo que es bello y lo que no. De todo el material que empiezo a acumular de Y tú, ¿por qué eres negro? tengo varios retratos que voy guardando en un carpeta llamada «HAY NEGROS POR TODAS PARTES», así en mayúsculas. Me gustaría llevar estos retratos a las paredes de las galerías y/o museos y, de alguna manera, también recordar a Alphonse Arcelín y su lucha por el «negro de Banyoles».

Le gustará si conoce a… Mis referencias clásicas no son muy originales. Soy admirador de August Sander, Diane Arbus, Martin Parr y adoro a Eduardo Momeñe. Ahora estoy descubriendo a fotógrafos africanos como Santu Mofokeng o Seydou Keïta.

De mi generación, hay un montón de gente haciendo cosas flipantes. Admiro mucho a Ana Zaragoza o Gustavo Alemán, y hay un larguísimo etcétera que no hay por donde abordar. Está todo lo que está ocurriendo con el movimiento del fotolibro; están los PhotoBook Clubs, las ferias… Hay mucho movimiento. En mi casa tengo algunos libros maravillosos como Escribo pájaros, de Bea González , The Disappeared, de Verónica Fieiras, o una maqueta de Jódete y baila, de Mateo Pérez, y este último año he visto nacer editoriales como Fuego Books o Caravanbook, a las que sigo con lupa.

«Me interesa una fotografía que invite al público a la reflexión y a la duda»
Últimamente he descubierto proyectos como Negrita, de Magdalena Albizu, o Desenredo, de Angelica Dass que trabajan desde conceptos con los que me siento identificado.

¿Cuál es su obra favorita hasta el momento? Me gusta pensar que está por llegar, aunque puedo decir que estoy muy orgulloso de unos carteles que hice para la familia Couso.

¿Por qué tenemos que confiar en él? No sé si se puede confiar en mí, pero sí creo necesario que haya más voces que hablen desde la negritud en un país tan racista como España.

Los negros en España necesitamos un marco identitario, necesitamos hacer nuestra memoria colectiva. Franz Fanon o Chimamanda Adichie lo explican muy bien: la construcción del otro la hace quien tiene el poder. Hay que rebelarse ante eso y contar nuestra propia historia.

 Fuente: abc.es

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