Quien Hereda no Peca – o SI

12 junio, 2015

Por Tomas Rodriguez leon.

“Si bien un príncipe puede preferir ser temido a ser amado, siempre debe evitar ser aborrecido, lo cual sucederá si no respeta los bienes de sus súbditos.”
N Maquiavelo

No basta el fortalecimiento del impuesto a la renta y la creación de nuevos tributos, el impuesto a las sucesiones es la novísima noticia que no incentiva el ahorro y tampoco la inversión (‘a fin de cuentas si me lo van a quitar mejor me lo gasto, o lo llevo a buen recaudo’, podría estarse fijando en el imaginario general). Asoma un riesgo competitivo para la inversión o una invitación a que las grandes fortunas viajen a tierras próximas y lejanas.

Hay formas de heredar; licitas e ilícitas, materiales e inmateriales; hay también la herencia genética y la herencia de órganos y tejidos. La más digna forma de fortuna para heredar tiene formas intangibles, se expresa como heredad cultural y hace que progenitores dejen para posteridad intelecto, formación, honestidad y ejemplo. Tratándose de herencias materiales estas se califican en bienes y capitales, los bienes pueden ser pequeños y grandes y los capitales insignificantes o constatables o magníficos y casi virtuales.

Los pobres al morir generalmente dejan deudas y pequeños bienes acumulados a lo largo de la vida, al estar impedidos de la capacidad de ahorro, hacen de sus mínimos bienes una forma de previsión y heredad. El banco de los pobres es su casita y el sueño de los pobres dejar una casita para sus hijos, en lo posible para cada uno. Estos bienes puede que superen los 35.000 dólares.

Los ricos heredan bienes y capitales, sobre todo lo último, su dinero se parece a ellos, viaja por diversión o por negocios, también la moneda se traslada a recibir terapia a fin de gozar de buena salud. Cuando los impactos tributarios se anuncian, la burguesía considera que sus dineros podrían enfermar y los llevan bien lejos. Pero pobres y ricos cada vez confían menos en la capacidad de custodia del estado y esto es un fenómeno mundial, porque los gobiernos-estados cada vez son menos honestos y más permeables a la corrupción; la heredad administrada por el estado no es ninguna garantía y toda la sociedad ha puesto a la burocracia bajo sospecha.

Cierto, el pensamiento anarquista y comunista plantearon la abolición del derecho de herencia como una forma de suprimir la desigualdad económica hereditaria y la desigualdad artificial de clases. La libertad para la izquierda primigenia está pensada como igualdad que comienza con la vida y termina con la vida de cada uno. En principio la riqueza debe ser el producto de propios esfuerzos y la herencia solo cultural o formativa, legado filial a ser protegido. Pero en la realidad global actual donde se han creado los mecanismos para que las herencias de la explotación del trabajo se volaticen, se protejan en los escudos del sistema financiero internacional o peregrinen en búsqueda de opciones de acumulación, toda reglamentación al derecho de herencia puede ser más bien una fuente de inequidad que terminará como siempre haciendo que los pobres y la clase media paguen y tributen a un estado lleno de burócratas y bandidos.

Una propuesta libertaria: promover la generosidad comunitaria que impulse a los ancianos a apadrinar directamente a niños desprotegidos para garantizar educación y salud. Fomentar también tours internacionales de adultos mayores de clases populares para que se gasten su dinero conociendo el mundo que les fue negado y se lleven a la tumba una libertaria idea de haber cumplido la existencia sin acumular.

Fuente:   lalineadefuego.info

Compártenos y Síguenos!!:
  • Bitacoras.com
  • StumbleUpon
  • Google Bookmarks
  • MySpace

Previous post:

Next post: